Estoy en un hotel con mi enamorado.
Y hasta ahora no entiendo cómo accedí a venir aquí. No quiero acostarme con él,
pero tampoco tengo el coraje de decirle que no. Él ahora está sacando condones
del dispensador y yo sólo pienso en que me quiero ir. Tengo miedo, esta sería
mi primera vez y no estoy segura de que quiero que sea con él. Ahora ha entrado
a la habitación y me besa, me toca el cabello, las piernas. Yo trato de
frenarlo, pero ya me lanzo a la cama y está quitándose la ropa. Le digo que
necesito ir al baño, me dice que me calme, que me quiere. Corro y me encierro.
Él está en la puerta esperándome. No quiero salir. Orino por tiempos, estoy
echa un manojo de nervios. El abre la puerta del baño, olvide ponerle seguro.
Me saca de ahí, me besa, me lleva a la cama. Dice que no haremos nada si no
estoy segura, pero a la vez me está abriendo la blusa. Le digo que mejor nos vamos,
me dice que ya pago el hotel. Ahora él está desnudo, y me besa tan fuerte que
me duele. Me ha quitado la blusa y el sostén. Yo lucho por que no termine de
arrancarme los pantalones. Al final lo logra y quedo solo en calzón. Ahora se
echa a mi lado y me acaricia. Cálmate tontita, me dice y me besa otra vez. Yo
lo beso temblando, y sin darme cuenta quedo desnuda. Ahora intenta penetrarme,
le digo que mejor no, que me duele. Intento levantarme, pero no me deja, se
echa encima de mí y sujeta mis muñecas. Bésame, me dice mientras insiste una
vez más. Lo empujo, pero él me jala, me echa en la cama, me abre las piernas.
Grito, pero él me dice que me calle, que demuestre que lo quiero. Le digo que no
quiero hacerlo, que mejor nos vamos, pero él ya está acomodando sus piernas
entre las mías, forcejeándome, hasta que siento un dolor insoportable. Ha
entrado en mí y una lágrima se escapa de mi ojo derecho. Él sonríe y se mueve
despacio, luego rápido. No puedo más con el dolor, quiero llorar, pero me da
vergüenza. ¿Cómo se puede llamar a esto hacer el amor, si sólo el disfruta
mientras yo me desgarro? Por un momento la saca y me siento aliviada, me quiero
levantar, pero él me lo impide. Se está poniendo el condón. Le digo, que me
siento mal. Él dice que me calme, que ya va a terminar, que me deje llevar.
Vuelve a penetrarme y siento que los muslos van a explotarme de dolor. Basta
por favor, le digo. Pero el sigue encima de mí moviéndose sin escucharme. Al
fin termina. Se suelta de mí y me queda mirando raro. Tú no eres virgen, me
dice. Yo le digo que lo era hasta hoy, me levanto de la cama con dolor. Él me
da la espalda y comienza a ponerse la ropa. Si fueras virgen, sangrarías, lo
único que has hecho es un teatrito. Yo lo miro y no me la creo. Asustada y
llena de dolor me meto al baño. Me arde todo, pero más que nada me duelen sus
palabras. Hago pis y al secarme veo sangre en el papel. Abro la puerta del baño
y se lo muestro. Mira, si he sangrado, es mi primera vez. Pero él mira con
recelo el papel. Ya con la ropa puesta, solo atina a decirme: Apúrate si
quieres que te acompañe a tomar tu carro, tengo cosas que hacer.
- carolinatasayco, 2013
- carolinatasayco, 2013
